jueves, 9 de octubre de 2014

Tesoros Perdidos: Teddy Boy (Master System)



Esta semana he estado probando un título arcade de Sega que salió en 1986, y que tuvo su conversión a la Master System, el Teddy Boy.




Lo primero que me he encontrado al cargar el juego es la posibilidad de jugar a dobles, pero resulto un verdadero fiasco, ya que dos jugadores simultáneos no son posibles, y mi chica enseguida se cansó de estar esperando turno, así que estuve dándole yo solo. El estilo del juego recuerda al Bubble Bobble o Snow Bros, pero en vez de ser una pantalla fija esta te sigue mientras te mueves dejando nuestro muñeco en el centro de la pantalla. Pero es que tampoco hay límites en pantalla, por lo que cuando llegas al final de algunos de los extremos estos continua por el extremo contrario, haciendo un efecto de pantalla infinita que me ha gustado mucho.  Nuestro cometido en el juego es disparar a unos monstruos que salen de unos dados, dados que muestran mediante los puntos cuantos enemigos contiene, desapareciendo cuando todos los enemigos han salido. Cuando alcanzamos a un enemigo con nuestro disparo este se convierte en bola, bolas que  
deberemos de recoger antes de un tiempo determinado para evitar que estas se nos coman parte de la barra del tiempo que tenemos por pantalla. Cuando hayamos acabado con todos los enemigos y recogidas todas las bolas pasaremos al siguiente nivel. Un detalle muy curioso de este juego es que no podemos estar quietos ni un momento, porque si pasamos mucho tiempo quietos el suelo sobre el que estamos desaparecerá y nos hará caer al nivel inferior, de esta manera hacen que algunas pantallas sean frenéticas. La música es otro cosa que me ha encantado, es súper pegadiza y me he visto cantándola después de jugarlo. El número de pantallas totales está en 50 (si no me equivoco)  ya que estoy pendiente de pasármelo, porque en la última partida me mataron en la 27.
Conclusión: El juego es una joyita arcade y lo suficientemente difícil como para pasar un buen rato, pero que a su vez sea un reto lo suficientemente asequible pero sin caer en lo facilón. La música muy pegadiza te ara tararearla en más de una ocasión. Y los gráficos simples y escenarios minimalistas le dan un toque especial muy chulo. 


Como datos curiosos para terminar, decir que el arcade original se llamó Teddy Boy Blue por una canción que puso de moda una artista Japonesa, y que se puede ver en algunas partes del juego representada como un sprite cantando.


Todo muy japonés.

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